El gobierno de Venezuela condenó este sábado lo que calificó como el “robo y secuestro” de un segundo buque petrolero venezolano por parte de Estados Unidos, denunciando además la “desaparición forzada” de la tripulación de la embarcación interceptada en aguas internacionales del Caribe.
A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo chavista calificó el hecho como un acto de “piratería” y afirmó que se trata de una nueva escalada en la presión ejercida por Washington contra el gobierno de Nicolás Maduro, al que Estados Unidos considera ilegítimo.
Caracas advirtió que ejercerá “todas las acciones correspondientes”, incluyendo denuncias ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, otros organismos multilaterales y gobiernos de distintos países, al considerar que se violaron normas del derecho internacional.
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“El modelo colonialista que pretende imponer el Gobierno de los Estados Unidos con este tipo de prácticas fracasará y será derrotado”, sostiene el texto, que también remarca que “estos actos no quedarán impunes”.
La vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez afirmó que los responsables “responderán ante la justicia y la historia por su criminal proceder”, en un mensaje difundido a través de redes sociales.
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos confirmó la interceptación de un petrolero en el Caribe, que según medios internacionales navegaba bajo bandera panameña, y aseguró que continuará persiguiendo el comercio de petróleo sancionado, en el marco del bloqueo total impuesto recientemente a la entrada y salida de petroleros vinculados a Venezuela.
Fuente: DW.
Imagen: Juan Carlos Hernandez/ZUMA/picture alliance.


