MIRÁ TAMBIÉN | Cosquín Rock 2025 llega con nuevas innovaciones tecnológicas
En un avance trascendental en la colonización de otros mundos, los astronautas de la misión Shenzhou-19 han llevado a cabo experimentos exitosos de fotosíntesis artificial a bordo de la estación espacial Tiangong. Este innovador proceso consiste en transformar dióxido de carbono y agua en oxígeno y etileno, un hidrocarburo que puede servir como combustible para futuras expediciones interplanetarias.
Los científicos chinos utilizaron catalizadores semiconductores para replicar la fotosíntesis natural de las plantas de manera más eficiente, adaptándose a las condiciones del espacio. Este método emergente es el resultado de una serie de 12 experimentos realizados en un dispositivo especializado con forma de cajón, diseñado para maximizar la producción de recursos vitales en el entorno espacial.
MIRÁ TAMBIÉN | Docente argentina es finalistas del “Nobel de la Educación”
El etileno, producido durante este proceso, no solo representa una fuente potencial de combustible, sino que también reduce la dependencia de suministros de la Tierra, lo que es crucial para la viabilidad de misiones prolongadas. De acuerdo con la Dirección del Programa Espacial Tripulado de China, esta tecnología será fundamental en las próximas misiones tripuladas a la Luna, programadas para llevarse a cabo antes de 2030. Este desarrollo tiene amplias implicaciones para el futuro de la exploración espacial y la posibilidad de establecer bases lunares o misiones a Marte.
Fuente y foto: Rosario 3


