El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos revocó la directriz que había limitado las redadas migratorias en sectores clave como la agricultura, hotelería y gastronomía. La orden marca un giro en la política migratoria, que ahora vuelve a apuntar directamente a los trabajadores indocumentados que sostienen gran parte de la economía rural y de servicios.
Funcionarios del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) instruyeron a sus agentes a reanudar los operativos en granjas, restaurantes y hoteles, lo que contradice declaraciones recientes del presidente Donald Trump. La semana pasada, el mandatario había insinuado que estos sectores quedarían exentos de su política de deportaciones masivas debido a la presión de empresarios afectados por la escasez de mano de obra.
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“No es fácil reemplazar a trabajadores con experiencia en estos rubros”, había dicho Trump en redes sociales, adelantando que “se avecinan cambios”. Sin embargo, las redadas se reactivaron este lunes en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Nueva York, según confirmó The Washington Post.
La decisión generó fuertes críticas. Organizaciones como el American Immigration Council acusaron al asesor Stephen Miller de forzar la marcha atrás. Empresarios agrícolas y hoteleros advierten sobre el golpe económico que representa perder a estos empleados, considerados esenciales y difíciles de reemplazar en el corto plazo.
Fuente: DW.
Imagen: CHANDAN KHANNA/AFP/Getty Images.


