Con el apoyo del Gobierno de la Provincia, el licenciado Facundo Zaffaroni, becario cofinanciado por la Secretaría de Ciencia y Tecnología de Chubut y el CONICET, lleva adelante una investigación centrada en las vinchucas, insectos vectores del Trypanosoma cruzi, parásito causante de la enfermedad de Chagas.
El estudio, que se realiza en articulación con la Secretaría de Salud provincial, combina investigación científica, vigilancia entomológica y acciones de comunicación para anticiparse a posibles escenarios de riesgo sanitario y fortalecer la prevención de la enfermedad en la provincia.
En tal sentido, Zaffaroni indicó: «Mi plan de estudio aborda la ecología de artrópodos de interés médico en la provincia y, particularmente, este es un año atípico en cuanto a la cantidad de reportes de vinchucas».

En lo que va del año se han reportado más de 40 ejemplares, una cifra inédita que contrasta con el promedio de 3 a 10 que se venía registrando en otros años, información sumamente importante para establecer el hábitat y distribución de las vinchucas. Los ejemplares reportados que llegan vivos son estudiados y se analiza el contenido estomacal para descartar la presencia de Trypanosoma cruzi, parásito causante de la enfermedad de Chagas.
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En Chubut se encuentra presente una única especie nativa y endémica, la vinchuca patagónica, y hasta el momento no se ha detectado circulación vectorial activa ni colonización domiciliaria, a diferencia de otras regiones del país donde el Chagas es endémico. Sin embargo, el trabajo alerta sobre la posibilidad de ingreso accidental de otras especies provenientes de zonas con circulación vectorial, a través del traslado de leña, vehículos u otros medios.
El especialista en artrópodos resaltó que este incremento de presencia de vinchucas «no necesariamente se lo podemos atribuir a un aumento en la cantidad de estos insectos, sino que podría deberse a las actividades de comunicación que venimos realizando desde hace tres temporadas, fomentando que la ciudadanía reporte la presencia de estos insectos».
El monitoreo en la provincia se realiza con la participación ciudadana: ante cada reporte, el equipo visita el domicilio, brinda información y registra datos asociados al hallazgo. Los registros se concentran principalmente en el Valle Inferior del Río Chubut, Puerto Madryn y la zona de Telsen y Valle Medio, en áreas periféricas de monte y estepa. Este año se alcanzó un número histórico de reportes, lo que permitió analizar ejemplares y fortalecer el conocimiento sobre la dinámica poblacional de la especie.
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El trabajo de Zaffaroni se desarrolla en el Instituto Patagónico para el Estudio de los Ecosistemas Continentales (IPEEC), CENPAT-CONICET, donde también investiga otros artrópodos de interés sanitario, como arañas ponzoñosas y mosquitos vectores, combinando monitoreo, laboratorio, trabajo de campo y divulgación orientada a la prevención.
El especialista subrayó que la vinchuca es una chinche que se alimenta exclusivamente de sangre y puede confundirse con otros insectos que no representan riesgo sanitario. «Las más distintivas tienen bandas amarillas y negras», detalló.
El becario agradeció la participación ciudadana e invitó a que sigan reportando a través de la aplicación Geovin o acercándose al centro de salud más cercano a su domicilio. En el sitio web de Geovin figuran reportes de las especies de vinchucas detectadas en las provincias del país desde 2018 hasta la fecha.
Las autoridades destacan que esta investigación evidencia el rol estratégico de la ciencia para proteger la salud de la población chubutense, generando información confiable y herramientas clave para la toma de decisiones en materia sanitaria.




