Se trata de la vecina de Lago Puelo que perdió la vida tras un violento siniestro vial sobre la Ruta Provincial N° 16. Se realizó una marcha.
A cuatro meses de la muerte de Laura Romano Abrea, vecinos de Lago Puelo se movilizaron para exigir justicia en una marcha que unió la plaza central con el lugar del hecho sobre la Ruta Provincial N° 16. La convocatoria fue encabezada por su padre, Hugo Romano, quien volvió a remarcar que lo ocurrido no fue un accidente, sino un siniestro vial que terminó con la vida de su hija.
En diálogo con Radio 3, Romano fue contundente: “En el caso nuestro no es un accidente, ha sido un siniestro vial donde hubo una consecuencia, el fallecimiento de nuestra hija. Nada de lo que suceda me la va a devolver. Aunque le den 100 años de condena o me ofrezcan millones de dólares, sé que mi hija no va a volver”. La familia aguarda que el proceso judicial avance tras la reactivación de la actividad en tribunales.
El padre explicó que aún restan pruebas para poder fijar fecha de juicio. “Estamos esperando que se recopile el resto de las pruebas, creo que falta una pericia de ADN, y después de eso poder solicitar cuándo será el juicio. La movilización es para visibilizar y que no quede encajonado”, expresó a la emisora, al tiempo que manifestó su deseo de confiar en la Justicia, aunque admitió temores por la demora.
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Romano también cuestionó decisiones de la jueza de Garantías respecto de la joven imputada por homicidio en siniestro vial. “Acepta la acusación de la Fiscalía y sin embargo no le prohibieron manejar ni le retuvieron el carnet. Eso fue una patada en la cabeza para la familia”, afirmó. La acusada permanece en libertad y fue autorizada a trasladarse a Comodoro Rivadavia mientras continúa el proceso.
El dolor atraviesa a toda la familia, especialmente a la madre de Laura, quien no pudo participar de la marcha. “Mi esposa está devastada, esto le hace muy mal. Nosotros estamos criando a nuestra nieta junto a su papá y la abuela. Es un día a día muy duro”, relató Romano, quien insistió en que el objetivo es que “el nombre de Laura no quede perdido” y que otras familias no atraviesen la misma tragedia.
Finalmente, dejó un mensaje cargado de humanidad: “No soy quien para odiar ni para no perdonar. Pero queremos justicia. Si esto sale bien, que sea para que no le pase a nadie más”. La comunidad de Lago Puelo volvió a acompañar el reclamo, mientras la causa judicial sigue su curso y la familia espera una definición.


