Nacido el 14 de junio de 1928 en Rosario, Santa Fe, Guevara estudió Medicina en la Universidad de Buenos Aires. Sus viajes por América Latina durante la juventud influyeron en su pensamiento político y en su acercamiento a las ideas revolucionarias.
En México conoció a Fidel Castro y se incorporó al movimiento que buscaba derrocar al gobierno de Fulgencio Batista en Cuba. Participó en la lucha guerrillera que culminó con el triunfo de la Revolución cubana en 1959 y posteriormente ocupó cargos en el nuevo gobierno, entre ellos la presidencia del Banco Nacional y el Ministerio de Industrias.
A mediados de la década de 1960 abandonó sus funciones en Cuba para impulsar movimientos revolucionarios en otros países. Tras una experiencia guerrillera en el Congo, se trasladó a Bolivia en 1966, donde organizó una fuerza insurgente que buscaba extender la lucha armada por América Latina.
El 8 de octubre de 1967, Guevara fue herido y capturado por militares bolivianos durante un enfrentamiento en la quebrada del Yuro. Fue trasladado a una pequeña escuela de La Higuera, donde permaneció detenido hasta el día siguiente.
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El 9 de octubre fue ejecutado a los 39 años, por orden del mando militar boliviano. Su cuerpo fue trasladado a Vallegrande y exhibido públicamente. La versión inicial de las autoridades sostuvo que había muerto por heridas de combate, pero documentos y testimonios posteriores confirmaron que fue asesinado mientras estaba prisionero.
Su muerte convirtió su figura en un símbolo internacional de los movimientos revolucionarios. La fotografía tomada por Alberto Korda, conocida como Guerrillero Heroico, se transformó en una de las imágenes políticas más difundidas del siglo XX.
A casi seis décadas de aquellos acontecimientos, el legado del Che Guevara continúa generando interpretaciones contrapuestas. Para sus seguidores representa la lucha contra la desigualdad y el imperialismo; sus críticos cuestionan su defensa de la lucha armada y su participación en el aparato represivo del gobierno revolucionario cubano. Su influencia permanece presente en los debates sobre la historia política de América Latina.


