Foto de archivo.
Juan dialogó con Radio 3 y aseguró que la familia continúa esperando novedades sobre pericias de ADN y cuestionó duramente el accionar de distintos funcionarios judiciales.
A más 13 años del crimen de Rodrigo Colihuinca, el joven de 17 años asesinado y descuartizado en Trelew, su padre Juan volvió a reclamar avances concretos en la investigación y expresó su frustración por las demoras judiciales. En diálogo con Radio 3, aseguró que la familia continúa esperando novedades sobre pericias de ADN y cuestionó duramente el accionar de distintos funcionarios judiciales.
En primer lugar, Juan recordó que el juicio contra Brian Huenchullán Muñoz, imputado en la causa, debía realizarse en diciembre pasado, pero fue suspendido. “Yo veo que esta persona sigue delinquiendo. Hace poquito lo agarraron robando y está suelto. Anda con travisera por donde quiere”, afirmó, visiblemente angustiado por la falta de definiciones judiciales.
El padre de Rodrigo también se refirió a las versiones que indican que podrían existir nuevos resultados de pericias genéticas sobre prendas de su hijo. Sin embargo, aclaró que hasta el momento la familia no recibió información oficial. “Seguimos siempre con una esperanza. Queremos que esto termine de una vez para poder descansar en paz de mi hijo y nosotros también empezar a vivir un poco más tranquilos”, expresó.
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Durante la entrevista, Juan sostuvo que siempre creyó que hubo más personas involucradas en el crimen y que el cuerpo de Rodrigo habría sido abandonado en el lugar donde fue hallado. “Estoy seguro de que a Rodrigo lo fueron a tirar ahí. Muy cerca lo mataron”, afirmó. Además, indicó que una persona que se presentó años después “no puede saber tantas cosas con detalle” si no tuvo relación con el hecho.
Por otro lado, el hombre relató el profundo dolor que sufrió su familia durante todos estos años y apuntó contra el trato recibido por parte de algunos integrantes del sistema judicial. “Me dicen: ‘¿Qué andás reclamando? Hace tres meses que le mataron a su hijo’. Me humilló muy mal”, recordó sobre una conversación que mantuvo con una funcionaria judicial tras el asesinato de Rodrigo.
Finalmente, Colihuinca aseguró además que la familia debió abandonar Trelew por temor y comenzar una nueva vida en Paso de Indios. “Soy una persona humilde, pero puedo andar y reclamar lo que yo pueda”, sostuvo. Mientras tanto, continúan aguardando novedades sobre las pericias de ADN y posibles avances en una causa que sigue conmocionando a la comunidad chubutense.



