Foto: ADN Sur.
La convocatoria reunió a vecinos, familiares y organizaciones que expresaron su dolor e indignación con carteles, cánticos y mensajes en memoria del pequeño.
A un mes del asesinato de Ángel López, el niño de 4 años que murió tras recibir múltiples golpes en la cabeza, una multitud se movilizó por las calles de Comodoro Rivadavia para exigir justicia. La convocatoria reunió a vecinos, familiares y organizaciones que expresaron su dolor e indignación con carteles, cánticos y mensajes en memoria del pequeño. Por el caso están acusados su madre Mariela Beatriz Altamirano y su pareja Michael Kevin Gonzále.
Durante la marcha, tomó la palabra Lorena Andrade, mamá del corazón de Ángel, quien reiteró el reclamo de justicia y apuntó contra distintos actores del sistema. “Queremos que todos tengan perpetua, no solo los responsables directos. La sangre de Ángel también está en manos de quienes debían protegerlo y no lo hicieron”, expresó conmovida ante la prensa.
En su testimonio, Andrade dejó en evidencia el profundo dolor por la pérdida. “A mí nadie me va a devolver a Ángel. No lo voy a poder llevar más al jardín, ni a la plaza, ni verlo jugar con sus cosas. Lo condenaron a morir y me lo alejaron para siempre”, manifestó, en uno de los momentos más emotivos de la jornada.
MIRÁ TAMBIÉN: A un mes del crimen de Ángel, la querella apunta a la madre como autora del homicidio
Los vecinos también se sumaron al pedido de justicia y destacaron el impacto social del caso. “Venimos a acompañar a la familia porque esto nos conmovió a todos. Cuesta creer que pasen estas cosas, y más cuando involucran a un nene tan chico”, señaló una de las participantes de la movilización.
Otra de las manifestantes remarcó la necesidad de revisar el accionar institucional. “Este tipo de casos tiene que hacer que quienes toman decisiones lo hagan con más responsabilidad. A veces se resuelve muy a la ligera y las consecuencias son gravísimas”, sostuvo, en referencia a los organismos de niñez.
La movilización cerró con un mensaje unificado: el pedido de justicia y la exigencia de que no se repitan hechos similares. “Estamos acá para que esto no vuelva a pasar. Que los responsables paguen y que se proteja de verdad a los chicos”, coincidieron los asistentes, en una jornada cargada de dolor y reclamo social.


