Foto de archivo.
Lo habitantes de los barrios Sismográfica y El Marquesado de Comodoro Rivadavia expresaron estar «totalmente abandonados».
La madrugada del 18 de enero quedó marcada como una de las más dramáticas en la zona norte de Comodoro Rivadavia. Un corte de energía dejó a los barrios Sismográfica y El Marquesado en penumbras y, minutos después, un violento desplazamiento del cerro Hermitte provocó destrozos estructurales y obligó a evacuar a decenas de familias en medio del caos y la desesperación.
El estruendo fue comparado por vecinos con una explosión. Muros colapsados, viviendas partidas y asfalto levantado formaron parte del escenario que dejó el movimiento de suelo. Hoy, a un mes del episodio, más de 300 familias continúan fuera de sus hogares, alojadas en centros de evacuación o en casas de familiares, sin certezas sobre su futuro.
“Lamentablemente ya va un mes y estamos en la misma situación que el primer día. Seguimos con una desidia de información específica y técnica sobre cómo sigue la situación del barrio”, expresó Valeria González, vecina de Sismográfica, en diálogo con Radio 3. La mujer aseguró que la falta de información oficial agrava la angustia cotidiana.
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En relación con la asistencia económica, explicó que se están realizando pagos para alquileres, aunque sin claridad en los procedimientos. “Cada vecino va informando cuándo le tocó el pago porque tampoco tenemos información concreta sobre cómo se van dando. No hay nada en papeles, no hay nada formal”, sostuvo. Denunció también que no cuentan con una orden de desalojo legalizada ni plazos definidos.
El trasfondo del desastre remite a advertencias técnicas realizadas hace más de 20 años. En 2002, el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) elaboró un informe que desaconsejaba nuevas construcciones en la ladera sur del cerro Hermitte por su inestabilidad geológica, presencia de arcillas expansivas y riesgo de deslizamientos. El estudio proponía frenar la expansión urbana y establecer monitoreos permanentes.
Sin embargo, el crecimiento continuó en sectores como Sismográfica, Marquesado y zonas aledañas, integradas en un mismo sistema inestable. El reciente derrumbe expuso la falta de planificación territorial sostenida y llevó a declarar la emergencia geológica y urbanística. Para los vecinos, mientras tanto, la prioridad es clara: “Estamos totalmente abandonados; es fuerte, pero es la realidad que estamos atravesando”, concluyó González.


