Una jueza guatemalteca aceptó este martes el arresto domiciliario para el expresidente Otto Pérez Molina, quien deberá pagar para lograr ese beneficio una fianza de 300.000 quetzales (más de 38.000 dólares) que el exmandatario por ahora anunció que no tiene.
La jueza Eva Recinos, del Juzgado de Mayor Riesgo B, accedió al pedido de Pérez Molina, acusado en varios casos de corrupción desde que terminó su mandato, en 2015.
El exmilitar podrá salir de la cárcel siempre y cuando cumpla ciertos requisitos, entre ellos presentarse una vez al mes ante las autoridades.
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«No tengo dinero para pagar. Estamos hipotecando unos bienes de la familia para poder pagar», reveló Pérez Molina, quien espera resolver estos trámites en «unos ocho días» y «recobrar la libertad», según declaraciones recogidas por el diario Prensa Libre.
Las novedades sobre la situación del antiguo presidente coinciden precisamente en el país centroamericano con la elección del futuro jefe de Estado, Bernardo Arévalo.
El candidato izquierdista, impulsado entre otras cuestiones por mensajes de compromiso contra la corrupción, se impuso a Sandra Torres, que aún no reconoció su derrota.
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En diciembre último, Pérez Molina fue condenado a 16 años de cárcel -igual que su vice, Roxana Baldetti-, por defraudación aduaneras.
De 72 años y general retirado del Ejército, Pérez Mollina dejó la presidencia cuatro meses antes del fin de su mandato.
Está acusado además en otro proceso penal por supuestamente recibir comisiones ilícitas derivadas de la adjudicación de más de 70 contratos en diversas instituciones del Estado.
Fuente: Télam.


