Directivos de las principales compañías tecnológicas y expertos en bioseguridad pidieron al Congreso de Estados Unidos avanzar con regulaciones para supervisar la venta de material genético sintético.
Referentes de la industria de la inteligencia artificial y especialistas en bioseguridad promovieron una iniciativa destinada a reforzar los controles sobre la comercialización de ADN y ARN sintéticos en Estados Unidos. La propuesta busca reducir el riesgo de que herramientas avanzadas de IA puedan ser utilizadas para facilitar el desarrollo de agentes biológicos peligrosos.
Entre los firmantes de la carta pública figuran Sam Altman, Dario Amodei, Demis Hassabis y Mustafa Suleyman. El documento solicita que las empresas dedicadas a la síntesis genética estén obligadas a verificar tanto a sus clientes como los pedidos realizados para detectar posibles usos indebidos.
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Los impulsores de la iniciativa sostienen que el acelerado avance de la inteligencia artificial podría reducir barreras técnicas que históricamente dificultaron la creación de armas biológicas. En ese contexto, consideran necesario establecer mecanismos de supervisión más robustos para evitar que actores maliciosos accedan a información o materiales sensibles.
La preocupación se centra especialmente en la posibilidad de que modelos avanzados de IA contribuyan al diseño de toxinas o patógenos mediante el análisis de secuencias biológicas. Aunque los expertos remarcan que la fabricación de organismos peligrosos continúa requiriendo conocimientos especializados, advierten que la combinación de biotecnología e inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para la seguridad global.
Además de impulsar regulaciones para los proveedores de material genético, los especialistas plantean que las propias compañías de IA deben fortalecer los sistemas de control sobre sus herramientas. El objetivo es impedir que los modelos puedan brindar asistencia para actividades que representen amenazas sanitarias o riesgos para la población.
Con información de WIRED.


