El ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, volvió a plantear este martes la creación de centros de deportación fuera de la Unión Europea para migrantes cuyas solicitudes de asilo hayan sido rechazadas.
La propuesta fue debatida durante la reunión informal de ministros del Interior de la UE en Copenhague, donde el funcionario defendió que esta sería una medida “innovadora y necesaria” para controlar los flujos migratorios.
Dobrindt explicó que el objetivo es que estos centros de retorno se ubiquen lo más cerca posible de los países de origen de los migrantes, donde permanecerían alojados de forma temporal antes de ser repatriados. “Sabemos que es difícil para los Estados actuar individualmente, por eso la idea es hacerlo de manera conjunta en la UE o con un grupo reducido de países”, señaló el ministro, representante de la conservadora Unión Social Cristiana (CSU).
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La propuesta también contempla que la UE elabore una lista de “terceros países seguros” a los que se puedan trasladar migrantes rechazados. Dobrindt puso como ejemplo la situación de Afganistán, donde las deportaciones directas resultan casi imposibles; en ese caso, los solicitantes de asilo podrían ser enviados provisionalmente a Pakistán antes de su repatriación.
El plan cuenta con el respaldo de Francia, Dinamarca, Polonia, la República Checa y Austria, cuyos ministros del Interior firmaron el viernes pasado un documento en la cumbre de Zugspitze, en Baviera, en el que se exige avanzar en la creación de estos centros. La iniciativa va más allá del Pacto Europeo sobre Asilo y Migración (SECA), que la UE implementa de manera gradual.
Fuente: DW.
Foto: Ints Kalnins/REUTERS.


