La atleta estadounidense Ali Anderson protagonizó una actuación destacada en la maratón de Sidney al completar los 42,195 kilómetros en menos de tres horas, pese a estar embarazada de 32 semanas.
Anderson, de 29 años, cruzó la línea de llegada en 2 horas, 59 minutos y 43 segundos. La marca la ubicó entre el 1% de las participantes femeninas más rápidas de la competencia, que reunió a unos 40.000 corredores.
Para la estadounidense fue la séptima maratón de su carrera y la cuarta dentro del circuito de las Majors. La ganadora de la prueba femenina fue la keniana Peres Jepchirchir, quien completó el recorrido en 2 horas, 18 minutos y 31 segundos.
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Anderson ya había competido embarazada en abril, cuando tenía 13 semanas de gestación y disputó la maratón de Boston. En esa oportunidad estableció su mejor marca personal, con un tiempo de 2 horas, 41 minutos y 58 segundos.
Después de la carrera en Sidney, la corredora contó que uno de los principales desafíos fueron las paradas para ir al baño. También explicó que durante el recorrido estuvo atenta a las señales de su cuerpo y evitó correr a su máxima capacidad.
“Lo tenía planeado antes de enterarme de que estaba embarazada, así que poder hacerlo en esta etapa del embarazo fue sin duda una bendición”, expresó Anderson. Aunque tenía previsto participar en la maratón de Valencia en diciembre, decidió retirarse de las competencias hasta después del nacimiento de su hijo.


