Investigaciones arqueológicas sostienen que animales cautivos eran mantenidos para ceremonias y sacrificios en la antigua Tenochtitlán.
Una investigación reciente aporta nuevas evidencias sobre la existencia del llamado Zoológico de Moctezuma en la antigua Tenochtitlán, la capital del Imperio azteca. El recinto, mencionado en crónicas del siglo XVI, habría funcionado como un espacio de cautiverio para animales destinados a rituales religiosos.
El estudio, desarrollado por el arqueólogo Israel Elizalde Méndez, analizó 28 esqueletos hallados en distintas ofrendas del recinto sagrado. Los restos corresponden a jaguares, pumas, lobos, águilas y otras especies, muchas de las cuales presentaban lesiones curadas, enfermedades infecciosas y problemas articulares.
LEE TAMBIÉN | Filtración expuso 149 millones de contraseñas de servicios digitales
Según el investigador, la gravedad de estas afecciones hace improbable que los animales hubieran sobrevivido en estado salvaje. Esto refuerza la hipótesis de que fueron mantenidos y cuidados por humanos antes de ser sacrificados en ceremonias religiosas.
Elizalde plantea que el complejo estaba dividido en al menos dos sectores, uno de ellos un aviario conocido como Totocalli, o “Casa de los Pájaros”. El término fue luego traducido por cronistas españoles como “Casa de las Bestias”, nombre con el que se difundió en documentos como el Códice Florentino.
De acuerdo con la cosmovisión mexica, estos animales cumplían un rol simbólico central y eran considerados ofrendas, interpretadas como “alimento para los dioses”. Aunque el lugar exacto del zoológico aún no fue localizado, las evidencias arqueológicas refuerzan su existencia y función ritual.
Fuente: La Vanguardia.


