Foto:David Mushegain
Anthony Kiedis, vocalista de Red Hot Chili Peppers, incursionó en el mundo de las bebidas con Jolene, una marca de café frío en lata que desarrolló junto a su amigo y socio, el actor Shane Powers. La propuesta se presenta en formato Ready to Drink y busca combinar practicidad, diseño moderno y café de especialidad.
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es el origen de su principal insumo: los granos utilizados provienen de Perú, más precisamente de fincas cafetaleras vinculadas a una red de productoras mujeres. La elección no solo apunta al sabor, sino también a una historia de producción con impacto social.
La marca trabaja con café asociado a Café Femenino, una iniciativa peruana enfocada en visibilizar y fortalecer el trabajo de mujeres caficultoras. Este modelo busca generar mejores condiciones de comercialización, mayor reconocimiento y oportunidades económicas para quienes forman parte de la cadena productiva.
El desarrollo de Jolene no fue inmediato. Kiedis contó que el proceso llevó alrededor de cinco años de pruebas hasta llegar al sabor buscado para una bebida enlatada. La intención, según explicó, era evitar lanzar un producto apresurado que no estuviera a la altura de los estándares que tenían en mente.
Ver esta publicación en Instagram
La búsqueda del perfil definitivo los llevó hasta el café peruano, donde encontraron una materia prima capaz de sostener la identidad de la bebida. A partir de ese hallazgo, el proyecto dejó de ser solo una idea de laboratorio para convertirse en una marca con una propuesta clara: café frío listo para tomar, con origen reconocible y una estética propia.
Otro punto destacado es que la identidad visual de Jolene no se apoya en la figura de Kiedis ni en referencias directas a Red Hot Chili Peppers. El diseño del envase evita la imagen del músico, los guiños al rock o elementos asociados a su trayectoria artística, con la idea de que el producto se destaque por sí mismo.
Esa decisión marca una diferencia frente a otros lanzamientos impulsados por celebridades, donde el nombre propio suele ser el principal atractivo comercial. En este caso, Kiedis y Powers apostaron por una marca que pueda construir identidad más allá de sus fundadores.
Con Jolene, Anthony Kiedis suma una nueva faceta como empresario dentro del sector de bebidas. El lanzamiento también refleja una etapa más madura de su vida pública, asociada a hábitos de consumo, sobriedad y búsqueda de proyectos con sentido personal, sin abandonar su vínculo con la cultura contemporánea.
Con información de MercadoNegro


