México dio un paso decisivo hacia la soberanía tecnológica con el anuncio de Coatlicue, la supercomputadora que aspira a convertirse en la más poderosa de América Latina. El proyecto, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, tendrá una inversión estimada de 6.000 millones de pesos y apunta a transformar sectores clave como la salud, la energía, la agricultura y el análisis fiscal mediante el procesamiento masivo de datos.
El sistema alcanzará una capacidad de 314 petaflops, una potencia siete veces superior a la de la máquina más avanzada de la región, actualmente instalada en Brasil. Esta escala permitirá reducir tiempos de procesamiento que hoy se extienden durante semanas, especialmente en áreas como la modelización climática, la simulación científica o la evaluación de riesgos naturales.
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La administración federal destaca que Coatlicue garantizará autonomía plena sobre datos sensibles utilizados por organismos públicos y centros de investigación, evitando la dependencia de plataformas privadas. PEMEX, por ejemplo, podrá optimizar la identificación de yacimientos mediante el análisis sísmico a gran escala, mientras que el sector agrícola accederá a evaluaciones rápidas de suelos, sequías y anomalías en cultivos con el procesamiento de imágenes satelitales.
El proyecto se apoyará en acuerdos internacionales que permitirán capacitar talento local y acceder temporalmente a infraestructura avanzada. México ya firmó convenios con el Barcelona Supercomputing Center para utilizar el sistema MareNostrum 5 durante la construcción de Coatlicue, y con el Centre for Development of Advanced Computing de India para la formación técnica del personal especializado.
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La supercomputadora será instalada en un centro de datos cuya ubicación definitiva se definirá en enero de 2026. Tendrá más de 14.000 GPU distribuidas en 200 gabinetes de alta densidad, con sistemas de enfriamiento por agua y conexiones de alta velocidad. Una vez en funcionamiento, Coatlicue se convertirá en el núcleo del Clúster Nacional de Supercómputo, que actualmente opera con apenas 9,45 petaflops.
Fuente: Infobae.


