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Chubut

“Aplaudieron a Das Neves cuando dijo que había pro mineros porque las mineras traen valijas”

La integrante de la Asamblea del No a la Mina de Esquel, Viviana Moreno, recordó la cumbre ambiental de mayo de 2017, en la que el entonces Gobernador planteó que “no había pro mineros por convencimiento, sino porque las mineras traen valijas. Eso lo aplaudieron Arcioni, Touriñán e Ingram”, recalcó.

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Aplaudieron a Das Neves No a la Mina

 “Este documento nace de los sucesivos acontecimientos y de lo que se conoce en las redes y en los medios de comunicación, por ejemplo la entrevista al diputado Ingram que dijo que el Poder Ejecutivo tiene en sus manos un proyecto que permitiría la explotación del proyecto Navidad, que el Gobernador se ha reunido con algunos diputados y sindicalistas porque evidentemente el marco legal no le alcanza para habilitar la megaminería», aseveró Moreno.

«El secretario de Minería de la Nación, Alberto Hensel, dijo que hay un avance minero post pandemia y que desarrollarían 15 proyectos, entre ellos Navidad», remarcó.

«El proyecto Navidad comienza en 2003 y trata de diferenciarse de lo que sucedió en Esquel con el abordaje de las  comunidades, que poco tuvo que ver con lo que está legalmente establecido», recordó.

«Hay una jerarquía en el derecho en la que por encima de todo está la Constitución Nacional, que en su artículo 41 nos obliga a preservar el ambiente para las próximas generaciones, pero además hay una ley que reconoce el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que contempla que previo a cualquier actividad que se realice dentro de un lugar donde esté demostrada la presencia de pueblos originarios es la consulta al Mundo Indígena, lo que marcará si el proyecto puede avanzar o no, esa consulta la debe hacer el Estado, pero si embargo el Estado nunca consultó a estas comunidades”, fundamentó.

“Y permitió algo absolutamente irregular a través de sociólogos y antropólogos para no equivocarse como sucedió en Esquel, intentando saber cómo es el movimiento y el funcionamiento de esas comunidades y tratar de qué líderes convencer para lograr esa licencia social”, recriminó.

«En ese momento surgió algo que es terrible, de lo que poco se habla, la contaminación institucional. La empresa contratada para hacer esos estudios sociológicos es Reuna, una empresa local, que en el 2003 adviertió en el informe de impacto ambiental de la etapa de exploración que existía un punto que iba a ser fruto de conflicto, la presencia de un chenque ancestral mapuche en la zona más rica de minerales dentro del emprendimiento», aludió.

«Inmediatamente trataron de convencer a la gente que por miedo a la destrucción del chenque, que la iba a hacer la propia minera, era imperioso su traslado. Lograr hacer maniobras para dividir las comunidades, eran siete, pero con sólo el acuerdo de dos, a las que se le engañó y se la convenció con el reconocimiento de tierras en la zona de Blancutre, iban a tener títulos de propiedad, hicieron algo terrible  para la mirada de los pueblos originarios como es el traslado de algo tan sagrado como un enterratorio», les enrostró Moreno.

«Ahí tuvo que ver el Estado, con el CENFAT y la Secretaría de Cultura que permitieron eso, hoy las comunidades también están reclamando la restitución del chenque», planteó.

«Esta misma consultora Reuna consideró en 2006 potenciales impactos negativos: la competencia y exclusión de la actividad económica tradicional, colapso de servicios básicos por aumento de la población, falta de beneficios para las poblaciones locales, cambios culturales negativos, aumentos de enfermedades sociales, falta de oportunidades de trabajo para pobladores locales, invasión de población ajena a la región, amenaza a la tenencia tradicional de las tierras y riesgo de contaminación de los campos aledaños al emprendimiento minero», enfatizó Moreno.

«La consultora entregó este informe a la empresa que en ese momento era Imes Exploraciones. A partir de ese momento desaparecieron los informes de impacto de cualquier publicación de la minera», apuntó.

«La ley que rige la actividad dentro de cualquier territorio del país es la de Presupuesto Mínimo, la 25.675 de Ambiente, la que dice que cualquier actividad, sobre todo la de gran escala que implicará 2 mil hectáreas, necesita de un estudio de impacto ambiental y de una audiencia pública», precisó.

Sin embargo, la Provincia de Chubut a través de un decreto del gobernador Mario Das Neves en 2009, el 185, estableció que no se haría un estudio ambiental y sino un informe de impacto ambiental, es como comparar un bosquejo con un plano de obra», argumentó.

«Esto significa que todos los impactos socio ambientales no serán analizados por un estudio, sino que se hará un informe con una somera idea del proyecto, sin el estudio y las magnitudes sobre los eventuales daños permanentes. Se cumpliría así con el decreto del 2009 que poco tiene que ver con lo establece la ley nacional para cualquier emprendimiento. Por eso decimos que el proyecto Navidad es clandestino», sostuvo.

«Lo peor es que esta famosa audiencia pública que debería hacerse para la presentación del estudio de impacto ambiental la reemplazaron por una consulta pública por internet, lo que es absolutamente descabellado», expuso Moreno.

«Las Asambleas venimos diciendo que han permitido desde 2003 han permitido ilegalidades desde el Estado y los sucesivos gobiernos para llevar adelante un proyecto que transgrede absolutamente las leyes nacionales. Entonces decimos que es ilegal,  inconstitucional y clandestino, tan clandestino que los diputados se reúnen a escondidas, como lo vieron en las fotos que se difundieron en las redes sociales», acusó.

«No permitamos que esto siga avanzando, que el Estado siga actuando a espaldas de la gente, y desde las asambleas de Chubut vamos a indicar de qué manera vamos a tratar, de una vez por todas, que este Gobierno entienda que el debate ya hizo,  que la gente no quiere la minería», exhortó.

«Son los mismos funcionarios que hace tres años aplaudieron a Das Neves cuando dijo en el discurso de la Cumbre Ambiental que los pro mineros no son porque están convencidos de la minería, sino porque las mineras traen valijas. Eso lo aplaudieron Arcioni, Touriñán e Ingram», les endilgó.

«No somos tontos, no vamos a permitir esto y vamos a tratar de que el pueblo en la calle y con la participación a través de la Iniciativa Popular se exprese que no queremos megaminería», sentenció.