Cada 21 de octubre, Argentina celebra el Día del Radioaficionado en honor a quienes han sido un puente de comunicación en situaciones difíciles, especialmente para quienes viven en la Antártida.
Los radioaficionados juegan un papel esencial en momentos donde las comunicaciones tradicionales fallan, acercando a las personas con sus seres queridos. Esta tradición tiene sus raíces a principios del siglo XX, cuando el Ministerio de Marina otorgó la primera licencia de radioaficionado a Teodoro Belloq en 1913.
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Fundación del Radio Club Argentino
En 1921, un grupo de pioneros de las ondas se reunió para fundar el Radio Club Argentino, el tercer club de este tipo en el mundo. Desde entonces, los radioaficionados formaron parte integral de las comunicaciones en emergencias, catástrofes y otras situaciones en las que su ayuda es crucial.
Más que un hobby, un servicio a la comunidad
El Día del Radioaficionado, instituido en 1950, busca destacar que esta actividad va más allá de un simple pasatiempo. Los radioaficionados ponen al servicio de la comunidad sus equipos y conocimientos, ofreciendo un apoyo invaluable cuando más se necesita.


