Excavaciones que un grupo de arqueólogos en Pompeya, Italia, revelaron las condiciones de explotación en las que vivían los esclavos en los molinos harineros, hace dos mil años, donde se producía el pan, y pasaban sus días en condiciones de hacinamiento e insalubridad, junto a una tropa de burros, lo que aparece reflejado en obras del escritor Apuleyo, que vivió en el siglo II d.C.
El hallazgo arqueológico reveló que los esclavos pasaban sus días en un habitación de minúsculas ventanas atravesadas por barrotes de hierro, que dejaban pasar una luz muy escasa y no se abrían al exterior, sino a otra habitación de la vivienda, donde hombres y mujeres esclavizados y animales vivían para moler granos de distintos cereales para hacer el pan.
La incursión en este sitio, que quedó sepultado por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.C, reveló que de acuerdo a las huellas encontradas, los burros debían caminar en círculo durante horas, de día y de noche, con los ojos vendados, para mover la piedra del molino, junto a una persona que, además de empujar al animal debía vigilar el proceso de molienda. Sobre el suelo, aún se observan las muescas que se realizaban para evitar que los animales se resbalaran y que, además, trazaban una especie de itinerario circular.
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El nuevo hallazgo permite conocer mejor el funcionamiento del molino, que, aunque estaba en desuso en la época de la erupción, “proporciona una oportuna confirmación del desconcertante cuadro pintado por Apuleyo”, agregaron desde el cuerpo de arqueólogos de Pompeya.
Las excavaciones iniciadas en el siglo XVIII, en Pompeya, sepultada por una erupción del Vesubio en el año 79 d.C. bajo toneladas de lapilli, ceniza y roca, han proporcionado valiosos datos sobre la vida y las costumbres de sus antiguos habitantes.
Fuente: Télam


