En Río Negro, la Cámara Laboral de Viedma ordenó a una aseguradora a indemnizar al trabajador por secuelas psicológicas.
Un empleado de una concesionaria de autos en Carmen de Patagones será indemnizado y recibirá tratamiento psicológico por parte de la aseguradora de riesgos del trabajo (ART) tras haber sufrido secuelas emocionales graves debido a un violento asalto en su lugar de trabajo. El incidente ocurrió cuando tres ladrones irrumpieron en el establecimiento, encerrando al empleado en una oficina mientras efectuaban disparos.
En su denuncia laboral, el trabajador relató los momentos de «zozobra» que experimentó durante el atraco, lo que desencadenó en él una profunda crisis emocional con síntomas de angustia, llanto, miedo e insomnio. A pesar de la gravedad del hecho, la empleadora no denunció el incidente a la ART ni tomó medidas para proteger la salud psicofísica del empleado, quien finalmente renunció hace dos años debido a la hostilidad del ambiente laboral.
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La ART intentó desestimar la denuncia alegando que la condición psíquica del trabajador no estaba relacionada con sus labores. Sin embargo, la Cámara Laboral de Viedma rechazó este argumento y determinó que el asalto fue la causa directa de la incapacidad laboral del empleado. Una pericia psicológica concluyó que los sucesos traumáticos habían dejado un impacto significativo en la salud mental del trabajador, persistiendo ideas ansiógenas y temores relacionados con su seguridad personal.
Como resultado, la ART fue condenada a abonar una indemnización equivalente al 11% de incapacidad laboral y a brindar un año de asistencia psicoterapéutica al empleado afectado.
Fuente: Poder Judicial Río Negro.
Foto ilustrativa de archivo.


