Los condenados fueron hallados culpables de matar a los hermanos australianos Jake y Callum Robinson y al estadounidense Jack Carter Rhoad en 2024. La fiscalía había solicitado penas de 210 años de prisión para cada uno.
Un tribunal de México condenó a 158 años y nueve meses de prisión a cada uno de los tres hombres responsables del asesinato de dos surfistas australianos y un estadounidense. El fallo se conoció el viernes 16 de octubre en Ensenada, en el estado de Baja California, donde ocurrió el crimen que provocó repercusiones internacionales.
Las víctimas fueron los hermanos Jake Robinson, de 30 años, y Callum Robinson, de 33, ambos australianos, y su amigo estadounidense Jack Carter Rhoad, también de 30 años. Los tres fueron asesinados en 2024 mientras se encontraban en una zona costera reconocida por la práctica del surf, sobre el océano Pacífico.
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Los cuerpos fueron encontrados en un acantilado con impactos de bala en la cabeza. Durante el proceso judicial, el juez Raúl Hernández determinó que los tres acusados actuaron con premeditación, alevosía y ventaja. Los condenados son mexicanos y fueron identificados como Jesús Gerardo, conocido como «El Kekas», Irineo Francisco y Ángel Jesús. Sus nombres completos permanecerán reservados hasta la publicación de la sentencia, prevista para dentro de una semana.
La fiscalía había solicitado una pena de 210 años de cárcel para cada uno de los acusados. Sin embargo, la legislación de Baja California establece un máximo de 60 años de prisión, una limitación que contrasta con la extensión de las condenas anunciadas por el tribunal.
Familiares de las víctimas siguieron la audiencia por videollamada. Entre ellos estuvieron los padres de los hermanos Robinson, Martin y Debra, además de Page, madre de Jack Carter Rhoad, y Natalie Wiertz, nuera de esta última. Tras conocerse el fallo, Page expresó su agradecimiento por la resolución judicial y sostuvo: «Nunca podrá haber justicia por la pérdida de un hijo, pero estamos agradecidos de que estos hombres no volverán a hacerle daño a nadie».


