Un subintendente de la Policía Nacional de Colombia murió este sábado tras un ataque con explosivos lanzados desde drones contra la subestación policial de San Roque, en el departamento de Cesar.
El hecho ocurrió en el noreste del país y fue condenado por el presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo un día antes. El mandatario expresó sus condolencias a la familia del agente y aseguró que el crimen no quedará impune.
En otro episodio de violencia, un grupo de desconocidos atacó durante la madrugada un peaje que se encuentra en construcción sobre la Vía Panamericana, entre Popayán y Cali.
MIRÁ TAMBIÉN: Cuba impulsa las energías renovables ante la crisis energética
Los atacantes colocaron explosivos en el sector de Mondomo, en el departamento del Cauca, y posteriormente los detonaron. La infraestructura quedó destruida y el tránsito por la autopista fue restringido.
Por el ataque al peaje no se registraron víctimas, según la información disponible. La zona ya había sufrido hechos similares y la estructura se encontraba en la última etapa de reconstrucción tras anteriores daños.
El presidente colombiano condenó ambos ataques y aseguró que su Gobierno enfrentará al narcoterrorismo. De la Espriella también ratificó su intención de poner fin a los diálogos de paz con los principales grupos armados del país.
FUENTE: DW.
IMÁGEN: EL TIEMPO.


