El director general de la empresa que gestiona la Torre Eiffel, Patrick Branco Ruivo, dejará su cargo a finales de 2026 luego de una investigación que detectó fallas operativas vinculadas con la exclusión de trabajadoras durante la visita de un grupo religioso hindú al monumento parisino.
Ruivo dirige desde 2018 la Société d’Exploitation de la Tour Eiffel (SETE). Según comunicó la compañía, una investigación independiente identificó “fallas y deficiencias operativas” que derivaron en la “inaceptable” marginación de empleadas durante la visita de una delegación del grupo Bochasanwasi Shri Akshar Purushottam Swaminarayan Sanstha (BAPS).
El episodio ocurrió el 5 de septiembre, cuando la dirección comunicó al personal que las trabajadoras no debían tener contacto con la delegación. Algunas fueron trasladadas de sus puestos, otras fueron reemplazadas por hombres y se les indicó que no circularan por determinados sectores mientras permaneciera el grupo.
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SETE reconoció posteriormente que la delegación había solicitado limitar las interacciones con mujeres y admitió que esas condiciones “no deberían haber sido aceptadas”. El episodio generó una protesta de los trabajadores y la Torre Eiffel permaneció cerrada el 7 de septiembre debido a una huelga.
Ariel Weil, presidente de SETE, anunció además la creación de un departamento especializado en protocolo y nuevas medidas de capacitación destinadas a promover la igualdad de género. El alcalde de París, Emmanuel Gregoire, calificó la decisión de excluir a las empleadas como “absurda, injusta e inaceptable” y ordenó dos investigaciones sobre el episodio.
La Torre Eiffel recibe alrededor de 7 millones de visitantes al año y tiene 137 años de antigüedad. No es la primera vez que el monumento cierra por una huelga: en febrero de 2024 permaneció clausurado durante seis días por un conflicto relacionado con el mantenimiento del lugar y los salarios de sus trabajadores.


