Una investigación de la Policía de la Ciudad derivó en un impactante hallazgo narco: un laboratorio clandestino con capacidad para fabricar 14.000 pastillas de éxtasis fue descubierto en Sarandí, partido de Avellaneda. Todo comenzó con la detención de un ciudadano colombiano de 66 años y una mujer boliviana de 63 en el barrio porteño de Flores, quienes fueron sorprendidos con 500 pastillas en su poder.
Según el Ministerio de Seguridad porteño, la investigación se activó el viernes por la noche. Detectives de la Unidad Investigativa N.º 9 detectaron a los sospechosos, Jaime Baquero Agudelo y María Cristina Tapia, en actitud sospechosa. Ambos quedaron detenidos por orden de la jueza federal María Eugenia Capuchetti. En principio, se negaron a revelar su domicilio.
MIRÁ TAMBIÉN | Cayó una banda con 83 kilos de cocaína en Salta
Horas más tarde, tareas encubiertas permitieron ubicar una propiedad en Paunero al 800, Sarandí, que los detenidos frecuentaban. La jueza autorizó un allanamiento, y allí se confirmó que el lugar funcionaba como laboratorio para la producción de droga sintética.
En el inmueble se secuestraron 90 pastillas de éxtasis listas para la venta, una máquina automática tipo prensa con moldes en forma de diablo, más de un kilo de MDMA —principio activo del éxtasis—, sustancias químicas varias, colorantes, elementos de corte y empaquetado, y balanzas de precisión. El operativo fue bautizado Breaking Sarandí Bad, en alusión a la célebre serie estadounidense.
MIRÁ TAMBIÉN | Construir una casa barata ya cuesta más de USD 160 mil
El procedimiento representa un golpe clave contra la producción local de drogas de diseño, y se investiga si los detenidos actuaban por cuenta propia o formaban parte de una red mayor de narcotráfico con conexiones internacionales.
Fuente: La Nación.


