Tres aeronaves militares estadounidenses sobrevolaron durante 40 minutos una zona que Venezuela considera aguas interiores. El chavismo advirtió que el país “luchará” ante cualquier agresión.
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La tensión entre Venezuela y Estados Unidos volvió a escalar este martes tras confirmarse que dos cazas F-18 Super Hornet y un avión de guerra electrónica EA-18G Growler de la Marina estadounidense ingresaron en el espacio aéreo del Golfo de Venezuela, cerca del Lago de Maracaibo, en una maniobra que se extendió por unos 40 minutos. La información fue verificada por portales especializados en rastreo aeronáutico, que detectaron las trayectorias y los cambios en los transpondedores.
El sobrevuelo se produjo en una franja estratégica que el gobierno de Nicolás Maduro considera parte de sus “aguas interiores”, al sur del paralelo de Castilletes, límite que Venezuela utiliza para definir su frontera marítima en la región. Según el portal Efecto Cocuyo, los aviones realizaron al menos tres órbitas cerradas a baja altura, activaron radares de búsqueda y operaron bajo reglas de enfrentamiento que autorizaban una respuesta inmediata en caso de amenaza.
De acuerdo con el medio venezolano La Patilla, el avión Growler activó su sistema AIS al norte de Aruba antes de que los Super Hornet ingresaran al espacio aéreo venezolano. Se presume que las aeronaves despegaron desde el USS Gerald R. Ford, el portaaviones más grande del mundo. Horas antes, también se detectó la presencia de un dron MQ-4C Triton realizando tareas de reconocimiento frente a las costas del país caribeño.
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Los informes aseguran que la incursión se aproximó a menos de doce millas náuticas de la línea de costa antes de que los transpondedores se apagaran, convirtiéndose en el acercamiento más extremo de aeronaves militares estadounidenses al territorio continental venezolano en los últimos años. La maniobra reavivó el debate sobre la seguridad aérea y el control militar en el Caribe, un punto históricamente sensible para Caracas.
La reacción política no tardó en llegar. Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento y jefe negociador del Gobierno chavista, aseguró que Venezuela “se defenderá” ante cualquier intento de agresión. “Somos gente de paz, pero tengan la certeza de que, llegado el caso, vamos a luchar por tierra, cielo o mar”, declaró durante la Asamblea de los Pueblos en Caracas. Además, acusó a Estados Unidos de buscar “una guerra para asolar a Venezuela”.
Mientras la administración Maduro denuncia la incursión como una provocación, Washington no emitió comentarios inmediatos. Sin embargo, el episodio profundiza un clima regional enrarecido, justo cuando las relaciones diplomáticas entre ambos países atraviesan uno de sus momentos más tensos en la última década.
Fuente y foto: TN


