Eslovenia asumió hoy la presidencia semestral de la Unión Europea, en medio de llamados a garantizar la libertad de prensa y cooperar en forma urgente con la nueva fiscalía de la UE, que vigila el uso adecuado de fondos del plan de recuperación pospandemia.
En una conferencia de prensa por la asunción eslovena de la presidencia de la UE, la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, recordó que «la confianza es nuestro bien más preciado».
Slovenia is taking the helm of Europe’s leadership at a turning point for our Union.
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) July 1, 2021
Our priority: a swift recovery.
For this, I count on @EU2021SI’s support to approve as many #NextGenerationEU national recovery plans as possible before the summer break https://t.co/qGPUyAzntw
Se trata de «confianza en instituciones sólidas, en un sistema judicial independiente y eficiente». «Confianza en una prensa libre y financiada de forma apropiada. Confianza en que la libertad de expresión, la diversidad y la igualdad son siempre respetados», dijo Von der Leyen según indicó la agencia de noticias AFP.
La mención al financiamiento de la prensa se refiere a la reciente decisión del Gobierno esloveno de retirar la dotación pública a la agencia nacional STA, un paso que fue abiertamente criticado por ONG locales y la UE.
En su último informe sobre el estado de derecho en los países del bloque, la UE había formulado críticas directas al Gobierno del conservador Janez Jansa a raíz del acoso y las amenazas a las que periodistas son «frecuentemente» sometidos.
Las ONG también denuncian los ataques a la libertad de prensa por parte del gobierno y del propio Jansa, que no duda en agredir a los periodistas en Twitter.
No obstante, Von der Leyen anunció hoy la luz verde al plan de recuperación de este país, que recibirá 2.500 millones de euros, de los cuales 1.800 millones en forma de subvenciones y 705 millones de euros en préstamos.
El plan prevé destinar el 42% de estos fondos a «proyectos verdes» y el 21% al desarrollo digital. Este aval llega a pesar que Eslovenia aún no nombró a sus fiscales adjuntos de la nueva fiscalía europea, encargada de luchar contra fraudes al presupuesto de la UE y supervisar los miles de millones de euros que se pagarán a los países.


