La NASA hizo historia en 2023 al traer a la Tierra fragmentos del asteroide Bennu, un cuerpo espacial cercano a nuestro planeta y considerado potencialmente peligroso por su órbita. Ahora, los análisis de estas muestras revelan secretos sobre los orígenes del Sistema Solar y materiales que provienen de más allá de nuestro vecindario cósmico.
Bennu es un asteroide carbonoso de medio kilómetro de ancho, descubierto en 1999, que se formó a partir de la colisión de un asteroide más grande. Su superficie negra y rugosa está repleta de rocas, y se lo clasifica como NEA (asteroide cercano a la Tierra) y PHO (objeto potencialmente peligroso). Su proximidad y tamaño lo convirtieron en el objetivo ideal para la misión OSIRIS-REx, que recolectó fragmentos que hoy se estudian en laboratorios internacionales.
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Los estudios revelan que Bennu contiene polvo estelar anterior al Sistema Solar, material que proviene de estrellas ya extintas y que se incorporó a la nube de gas y polvo que originó nuestro sistema planetario. Además, los científicos detectaron sólidos formados cerca del Sol y material orgánico con isótopos altamente inusuales, lo que permite reconstruir procesos de formación planetaria imposibles de observar solo con telescopios.
“El asteroide progenitor de Bennu podría haberse formado en las regiones exteriores del Sistema Solar y fragmentarse tras colisiones repetidas, recompaginando sus restos”, explicó Jessica Barnes, profesora del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona y coautora de los estudios. Su análisis confirma que Bennu es una verdadera cápsula del tiempo cósmica, que guarda información invaluable sobre la historia temprana del Universo.
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Con más de 4.000 millones de años de antigüedad, Bennu ofrece una oportunidad única para estudiar materiales primitivos, algunos formados fuera del Sistema Solar. Los hallazgos permiten entender cómo se incorporó polvo estelar y orgánico a los planetas y abren nuevas líneas de investigación sobre el origen de nuestro sistema planetario y de la vida en la Tierra.
Fuente: TN.


