El Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) atraviesa una etapa decisiva tras incorporar al segmento upstream, correspondiente a la primera etapa de explotación de hidrocarburos. La medida establece un piso mínimo de inversión de 600 millones de dólares para los proyectos de petróleo y gas, con el objetivo de potenciar el desarrollo de Vaca Muerta y atraer capitales de gran escala.
El consultor en energía y titular de la consultora Paspartú, Juan José Carbajales, destacó que «el gas y el petróleo son hoy, gracias a Vaca Muerta, una fuente de mucha inversión para proyectos que abastecen las demandas nacionales y tienen un perfil más orientado a la exportación, primero a nivel regional y después a nivel global».
Carbajales explicó que el RIGI permitió acelerar iniciativas que permanecían en carpeta. «El régimen dio impulso a varios proyectos que estaban en cartera, permitió que se concreten y se aceleren tanto en materia de infraestructura como plantas de tratamiento. La novedad de este año es que sumó la producción de petróleo y gas, haciendo que veamos grandes proyectos de desarrollo de hidrocarburos nuevamente», señaló.
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Según el especialista, actualmente existen 17 proyectos aprobados y otros 20 en trámite dentro del régimen. Las inversiones comprometidas durante los dos primeros años de ejecución representan un importante impulso para el sector energético argentino.
«Hay 17 proyectos aprobados y 20 en trámite. De los aprobados, todos con inversión anunciada dentro de los dos primeros años, nos da que la inversión mínima es de 16.500 millones de dólares», concluyó Carbajales, remarcando el impacto que tendrá el RIGI sobre el crecimiento de Vaca Muerta y las exportaciones energéticas del país.
FUENTE: SPUTNIK.
IMÁGEN: ENERGÍA.


