La mayoría de los indultados habían sido condenados por “delitos de carácter extremista”, la calificación que el régimen bielorruso aplica a quienes se oponen al gobierno de Lukashenko, en el poder desde 1994. La medida se produce tras la presión internacional para liberar a opositores, incluida la sugerencia del expresidente estadounidense Donald Trump de liberar a presos políticos a cambio del alivio de sanciones.
MIRÁ TAMBIÉN | Turquía detuvo a más de 300 sospechosos del Estado Islámico
En diciembre pasado, más de un centenar de presos políticos fueron liberados y trasladados a países vecinos como Ucrania, Lituania y Polonia, entre ellos figuras de la oposición como María Kolesnikova, Viktor Babariko y el activista Ales Bialiatski, coganador del Premio Nobel de la Paz 2022. A pesar de estas liberaciones, organizaciones de derechos humanos estiman que todavía quedan más de mil presos políticos en Bielorrusia.
Según la Presidencia, el indulto responde a “razones humanitarias y en interés de las familias”, aunque no se divulgaron los nombres de los beneficiados. La medida se suma a un patrón de liberaciones intermitentes que Lukashenko inició en 2024, en medio de un contexto de represión sostenida contra protestas y opositores históricos, como Mikola Statkevich, quien fue liberado y luego reincarcelado por negarse a abandonar el país.
Fuente: DW.


