Starbucks enfrenta un creciente boicot en Corea del Sur tras una campaña publicitaria que generó acusaciones de insensibilidad histórica por su presunta alusión a la masacre de Gwangju de 1980.
Dos sindicatos de trabajadores públicos anunciaron que impulsarán el boicot en todo el país, llamando a sus afiliados a dejar de consumir productos de la cadena y a evitar el uso de sus tarjetas de regalo.
La medida se suma a decisiones políticas que amplificaron la controversia. El ministro del Interior, Yun Ho-jung, afirmó que no utilizará productos de la marca en actos oficiales.
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En paralelo, el dirigente del Partido Democrático, Jung Chung-rae, pidió a candidatos y voluntarios electorales evitar la franquicia en actividades públicas, profundizando el rechazo institucional.
En redes sociales, miles de usuarios difundieron imágenes y videos en los que destruyen productos de la empresa o eliminan su aplicación, en señal de protesta contra la campaña denominada “Tank Day”.
El conflicto derivó en disculpas públicas y en la salida del director de Shinsegae Group en Corea del Sur, mientras el presidente Lee Jae-myung calificó la iniciativa como un acto “inhumano y depravado”.
Fuente: DW.
Imagen: Yonhap/REUTERS.


