La medida beneficia a dos referentes de organizaciones obreras y campesinas que impulsan protestas contra el gobierno. Los sectores movilizados habían condicionado su participación en una mesa de diálogo a la revocación de los mandatos de detención.
Un tribunal de Bolivia dejó sin efecto las órdenes de aprehensión que pesaban sobre dos dirigentes sindicales vinculados a las movilizaciones que desde hace semanas mantienen tensión política y social en el país. La decisión judicial fue adoptada durante una audiencia realizada en La Paz y fue confirmada por representantes de las organizaciones involucradas.
Los beneficiados son referentes de la Central Obrera Boliviana y de una federación campesina del departamento de La Paz, quienes eran investigados por su presunta participación en protestas que derivaron en incidentes y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. La Fiscalía había solicitado su captura bajo acusaciones relacionadas con la organización de las manifestaciones.
La resolución judicial elimina uno de los principales obstáculos para la apertura de negociaciones entre los sectores movilizados y las autoridades. Los sindicatos habían advertido que no asistirían a ninguna instancia de diálogo mientras continuaran vigentes las órdenes de detención contra sus dirigentes.
La crisis política se desarrolla en medio de reclamos que incluyen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace apenas seis meses. Las protestas derivaron en bloqueos de rutas y cortes de circulación que afectan el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos en distintos puntos del país, especialmente en el área metropolitana de La Paz.
Mientras mediadores legislativos, representantes de la Iglesia Católica y otras instituciones intentan acercar posiciones, el Gobierno busca avanzar en una salida negociada que permita reducir la conflictividad social. La expectativa ahora está puesta en una eventual participación de los sectores sindicales en las próximas reuniones de diálogo.
Con información de DW.
Foto: Reuters/Ipa Ibáñez.


