Los bomberos franceses iniciaron este martes una huelga nacional que se extenderá hasta el 20 de octubre, luego de un verano marcado por incendios de magnitud histórica y una fuerte presión sobre los servicios de emergencia.
Durante la temporada, unas 120.000 hectáreas fueron arrasadas por el fuego y más de 250.000 bomberos fueron movilizados. Los sindicatos denuncian que el aumento de las intervenciones expuso la falta de recursos financieros, materiales y personal.
La intersindical reclama principalmente mayores fondos para los Servicios Departamentales de Incendio y Socorro, una contratación masiva de bomberos profesionales y la aprobación de un proyecto de ley destinado a modernizar el sistema de seguridad civil.
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Sébastien Bouvier, representante sindical de la CFDT, señaló que existe una fuerte preocupación dentro de la profesión. Según detalló, cuatro bomberos murieron durante las intervenciones de este verano y, de casi 1.800 efectivos involucrados, más de 300 resultaron heridos, incluidos más de 50 afectados por intoxicación con monóxido de carbono.
La huelga no debería afectar la atención de emergencias, debido a que los bomberos profesionales pueden ser designados o requisados para garantizar la continuidad del servicio público. Sin embargo, los sindicatos advierten que esto puede hacer que la protesta sea poco visible y anticiparon otras formas de manifestación, como marcas en vehículos y uniformes.
El Gobierno presentó este martes un proyecto de ley sobre Seguridad Civil, pero los sindicatos lo consideraron insuficiente. La protesta continuará hasta el 20 de octubre, con movilizaciones previstas para fines de septiembre, mientras los trabajadores reclaman mejores condiciones y la incorporación de 21.000 bomberos profesionales adicionales ante el riesgo de que el cambio climático incremente los incendios.


