El SENASA difundió recomendaciones para prevenir una enfermedad grave asociada a conservas vegetales elaboradas sin controles adecuados.
El botulismo es una enfermedad transmitida por alimentos causada por una toxina extremadamente peligrosa que no se ve, no se huele ni se saborea. Se produce cuando la bacteria Clostridium botulinum, presente de forma natural en el suelo y el agua, se desarrolla en ambientes sin oxígeno, como conservas mal elaboradas.
Según informó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), los alimentos más riesgosos son las conservas vegetales, mixtas y escabeches preparados sin la temperatura, el pH o la higiene adecuados. Entre los productos más involucrados se encuentran morrones, berenjenas, espárragos, pepinillos y pickles, especialmente cuando presentan un pH igual o superior a 4,5.
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Ante este escenario, el organismo sanitario remarcó la importancia de comprar únicamente conservas elaboradas en establecimientos habilitados. Para ello, el envase debe incluir información obligatoria como el Registro Nacional de Establecimientos (RNE), el Registro Nacional de Productos Alimenticios (RNPA), datos del elaborador, fecha de elaboración y vencimiento, número de lote y denominación del producto.
La ausencia de cualquiera de estos datos convierte al alimento en no confiable. Además, se recomienda revisar cuidadosamente el estado del envase y descartar el producto si al abrirlo presenta pérdida de líquido o gas, burbujas, espuma, líquidos turbios o alteraciones en el color, olor o textura.
Desde el SENASA subrayaron que adoptar estas prácticas reduce significativamente el riesgo de botulismo y garantiza el consumo de alimentos elaborados bajo condiciones sanitarias controladas, protegiendo la salud de la población.
Con información de argentina.gob.ar


