El dolor de cabeza al despertar, la rigidez en la mandíbula o las molestias cerca del oído suelen atribuirse al estrés cotidiano o a una mala postura al dormir. Sin embargo, detrás de estos síntomas puede esconderse el bruxismo, un trastorno involuntario que lleva a apretar o rechinar los dientes y que afecta a millones de personas sin diagnóstico.
Según informes de medios internacionales especializados en salud, una de cada cuatro personas presenta bruxismo durante el día y casi una de cada seis lo padece mientras duerme. En muchos casos, el hábito pasa inadvertido durante años, aunque su persistencia puede provocar desgaste dental, dolor crónico y trastornos del descanso que impactan en la calidad de vida.
MIRÁ TAMBIÉN | Icardi estalló contra Wanda y negó cualquier reconciliación
Entre las señales más frecuentes se destacan el dolor en la sien, la cara o la mandíbula, las molestias al masticar y la sensación de bloqueo o chasquido al abrir la boca. Durante el sueño, el rechinar suele ser detectado por la pareja, mientras que durante el día el apretamiento aparece de forma inconsciente, especialmente en situaciones de tensión emocional o concentración intensa.
Los especialistas explican que el bruxismo implica una activación involuntaria de los músculos masticatorios, que ejerce presión constante sobre la articulación temporomandibular. Esta sobrecarga puede generar cefaleas, molestias auditivas, interrupciones del sueño y, con el tiempo, fracturas, desplazamientos dentales y daños en empastes, lo que eleva la complejidad de los tratamientos.
MIRÁ TAMBIÉN | Louis Tomlinson presenta “Imposter”, anticipo final de su nuevo disco
El abordaje clínico incluye la evaluación odontológica, la revisión de hábitos y, en algunos casos, estudios del sueño. Entre las estrategias más utilizadas figuran las férulas o protectores nocturnos, la fisioterapia mandibular y la reducción de factores de riesgo como el estrés, la cafeína, el alcohol y el uso excesivo de pantallas antes de dormir. La consulta temprana resulta clave para prevenir secuelas y preservar la salud bucal.
Fuente: Infobae.


