Cabo Vírgenes concretó la compra de Sea Fresh y dio un paso fuerte en su expansión dentro del negocio pesquero de Chubut. La incorporación le permite sumar infraestructura industrial, mejorar su capacidad de almacenamiento y ampliar su presencia en dos de los principales centros de la actividad en la provincia.
El principal activo de la operación es una planta ubicada en Puerto Madryn, donde se procesan productos frescos y congelados. El establecimiento funciona sobre un predio de 7.000 metros cuadrados y puede trabajar hasta 25 toneladas por día, con una producción anual cercana a las 4.000 toneladas.
A esa estructura se agrega una cámara de frío con espacio para 1.500 toneladas, un recurso clave para ordenar la salida de mercadería y sostener la cadena de conservación en períodos de mayor actividad. La empresa también podrá ofrecer parte de ese almacenamiento a terceros y ganar margen operativo frente a la demanda externa.
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La adquisición incluye además el buque tangonero congelador Santiago I, que ya fue incorporado a la temporada de langostino 2026 en aguas nacionales. La embarcación tiene capacidad para 75 toneladas en bodega y suma más de 35 puestos de trabajo directos al esquema productivo del grupo.
Con este movimiento, la flota propia de Cabo Vírgenes pasa a estar compuesta por seis embarcaciones, entre fresqueros, congeladores y el nuevo tangonero. Esa combinación le permite trabajar con distintos formatos de captura y elaboración, desde la descarga de materia prima hasta el procesamiento a bordo.
La nueva planta de Puerto Madryn se suma a la estructura que la firma ya posee en Rawson, lo que le da presencia en los dos polos pesqueros más importantes de Chubut. Según la compañía, esa integración favorece una mejor distribución de desembarques, procesamiento y almacenamiento, además de reducir costos logísticos.
Desde la empresa destacaron que la compra fortalece toda la cadena de valor, desde la captura hasta la exportación. La operación forma parte del plan de crecimiento impulsado por AISA Group desde su ingreso a Cabo Vírgenes en 2025, con una estrategia orientada a sumar activos, modernizar equipos y concentrar más etapas del negocio dentro de una misma estructura.
Con información de Pescare.


