La Justicia de Río de Janeiro hizo lugar a un recurso de Vasco da Gama y ordenó habilitar el estadio Maracaná para el partido de vuelta ante Boca, correspondiente a las semifinales de la Copa Sudamericana. La resolución representa un cambio en el conflicto por la elección de la sede.
Sus declaraciones se conocieron en medio de la controversia por versiones difundidas en redes sociales sobre supuestos certificados de discapacidad vinculados con Romina Uhrig, quien rechazó las acusaciones.
La medida amplía las restricciones que la administración de Donald Trump había aplicado previamente a funcionarios del tribunal y establece bloqueos de activos y limitaciones para determinadas transacciones vinculadas con la institución.