Una banda operaba desde un penal con llamadas falsas para robar cuentas y dinero. Hay tres detenidos tras una investigación judicial.
Una organización delictiva que operaba desde una cárcel logró estafar a un juez y estuvo a punto de engañar a otro mediante maniobras virtuales. El caso derivó en una investigación que permitió identificar a los responsables y detenerlos.
Las víctimas fueron los magistrados Luis Cayetano Cayuela y Juan Eduardo Stepaniuc. En el primer caso, el juez Cayuela cayó en la trampa tras recibir un llamado de un supuesto empleado de correo, lo que derivó en la pérdida de control de su cuenta de WhatsApp.
Según la investigación, los delincuentes utilizaban distintas modalidades de engaño, haciéndose pasar por empresas como servicios de mensajería, telefonía o soporte técnico. El objetivo era obtener códigos de verificación para acceder a cuentas y luego solicitar dinero a contactos.
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El segundo magistrado logró evitar la estafa gracias a una advertencia previa, lo que permitió alertar sobre el mecanismo utilizado por la banda. A partir de allí, se profundizaron las tareas de inteligencia.
Las pesquisas determinaron que las maniobras se realizaban desde la Unidad Penitenciaria N° 35 de Magdalena, donde los internos habían montado un “call center” ilegal. En un allanamiento se secuestraron teléfonos celulares y tarjetas SIM.
Como resultado del operativo, fueron detenidos tres reclusos, entre ellos el presunto líder de la banda. La causa quedó a cargo del fiscal Patricio Ferrari, quien investiga el alcance de las estafas.


