Guardaparques utilizan estos dispositivos desde 2019 para monitorear especies nativas y detectar amenazas ambientales.
Desde hace seis años, las cámaras trampa se convirtieron en una herramienta clave para la conservación de la fauna en el Parque Nacional Lago Puelo. Gracias a su instalación en distintos sectores del área protegida, los equipos de conservación logran obtener imágenes y videos que revelan la presencia de especies amenazadas.
Este sistema permite monitorear la biodiversidad sin alterar los comportamientos naturales de los animales. Entre las especies registradas se encuentran aves rapaces, zorros y otras que conforman el ecosistema local. Los datos recolectados permiten ajustar las estrategias de manejo ambiental con base científica.
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Además de registrar fauna silvestre, las cámaras trampa también cumplen una función preventiva: alertan sobre la presencia de amenazas, como ganado o mascotas que ingresan al parque. Esta situación representa un riesgo para la fauna nativa, ya que puede derivar en enfermedades, ataques o desplazamiento de especies.
La Administración de Parques Nacionales recuerda que está prohibido ingresar con animales domésticos a las áreas protegidas. La convivencia forzada entre mascotas y animales silvestres puede generar impactos graves en el equilibrio del ecosistema.
Las cámaras trampa no solo permiten proteger mejor el entorno, sino que también visibilizan la riqueza natural del parque, reforzando su valor como espacio de conservación y concientización ambiental.
Fuente y fotos: Parque Nacional Lago Puelo.





