Especialistas destacan que incorporar breves caminatas a la rutina reduce riesgos y mejora el bienestar general.
Caminar es una de las formas más accesibles de actividad física y puede generar beneficios concretos incluso con pocos minutos al día. De acuerdo con recomendaciones del NHS, una caminata de al menos diez minutos diarios, especialmente a paso rápido, puede marcar una diferencia significativa en la salud.
La denominada “marcha rápida” implica desplazarse a una velocidad cercana a los cinco kilómetros por hora, lo que se traduce en un leve aumento de la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal. Los especialistas explican que un buen indicador es que durante el ejercicio “puedes hablar, pero no puedes cantar”.
En términos generales, se recomienda alcanzar unos 150 minutos de actividad física semanal. Sin embargo, incluso quienes no logran cumplir ese objetivo pueden obtener beneficios si incorporan pequeños momentos de movimiento a lo largo del día.
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Para facilitar este hábito, los expertos sugieren acciones simples como bajarse una parada antes del destino, usar escaleras en lugar del ascensor, salir a caminar durante la hora de almuerzo o realizar compras a pie. También recomiendan aprovechar el fin de semana para sumar paseos al aire libre.
Los beneficios de mantener esta práctica son amplios. Estudios de salud pública indican que caminar regularmente puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en un 40%, enfermedades cardíacas en un 35% y algunos tipos de cáncer en un 20%, además de contribuir a disminuir la probabilidad de demencia.
A pesar de que muchos dispositivos promueven el objetivo de los 10.000 pasos diarios, especialistas advierten que esa meta puede resultar difícil para personas con rutinas sedentarias. En ese sentido, el profesor Muir Gray señaló: “puede ser una buena recomendación pero inalcanzable para mucha gente que está atada al escritorio”.
Por eso, el foco está puesto en la constancia y la intensidad más que en la cantidad exacta de pasos. Incorporar caminatas breves pero regulares puede ser el primer paso para mejorar la calidad de vida y reducir riesgos a largo plazo.
Con información de TN.


