Foto de archivo.
El fiscal detalló que la pesquisa se reorientó hacia dos nuevos sospechosos que se presentaron voluntariamente ante las autoridades.
La investigación por el asesinato de un comerciante ocurrido en Comodoro Rivadavia registró avances significativos durante la jornada del viernes, según confirmó el fiscal Martín Cárcamo en diálogo con Radio 3. El funcionario detalló que la pesquisa se reorientó hacia dos nuevos sospechosos que se presentaron voluntariamente ante las autoridades.
De acuerdo con el fiscal, un menor de 14 años se presentó junto a su madre en la División de Investigaciones y quedó demorado, mientras que más tarde también compareció un adulto vinculado al hecho. “Las medidas de investigación permitieron reconducir la causa hacia dos nuevos sospechosos distintos de los inicialmente investigados”, explicó Cárcamo.
En ese marco, se realizaron dos allanamientos —uno en el domicilio del menor y otro en la vivienda del adulto— con resultados positivos. El fiscal remarcó que se logró secuestrar evidencia de relevancia que, junto con las manifestaciones de los involucrados, fortalece la hipótesis del Ministerio Público Fiscal.
MIRÁ TAMBIÉN: Enrique Silva fue declarado culpable del crimen de «Carita de bebé» en Comodoro
Cárcamo también destacó el rol del testimonio de la pareja de la víctima. “Lo que ya ha dicho ha permitido y en mucho poder dirigir desde el inicio de la investigación el caso”, sostuvo, y adelantó que se buscará ampliar esa declaración cuando la mujer se encuentre en condiciones.
Respecto del móvil, el funcionario indicó que el hecho habría estado vinculado a una disputa por dinero. “El planteo de la situación inicial fue justamente el de prestar colaboración para hacerse de dinero en efectivo”, precisó, en referencia a los 15.000 pesos que habrían motivado el conflicto.
Finalmente, el fiscal aclaró que el menor no es punible por su edad. “Los menores de 16 años de edad no son punibles, es decir, no se les puede imponer pena”, explicó, y agregó que cualquier intervención deberá canalizarse a través del fuero de familia, ya que “no se encuentra previsto ningún tipo de medida de coerción personal”.


