La reciente decisión del Gobierno argentino de eliminar los aranceles a la importación de celulares encendió las alarmas en Chile, donde los medios advierten que el país podría perder a “sus mejores clientes”: los turistas argentinos.
La medida podría reducir notablemente los precios locales y desincentivar los tradicionales tours de compras trasandinos.
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Durante el último año, miles de argentinos cruzaron la cordillera para aprovechar la brecha de precios, que en algunos casos llegaba al 50% en artículos electrónicos y de indumentaria. Esto se tradujo en largas filas en los pasos fronterizos, especialmente en fines de semana largos y feriados, como el del 1º de mayo, cuando más de 20.000 personas cruzaron de Mendoza a Chile.
Los comerciantes chilenos veían en los turistas argentinos una fuente clave de ingresos. Sin embargo, con la baja a 0% del arancel para celulares —antes del 16%— y la reducción de impuestos internos del 19% al 9,5% para productos importados, el atractivo de cruzar la frontera podría desvanecerse.
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La Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) señaló que solo el 1° de mayo se registraron 8.000 personas saliendo por el Paso Cristo Redentor y 61 ómnibus entre ingresos y egresos. Pero con los nuevos beneficios fiscales, el Gobierno busca fomentar el consumo interno y aliviar el bolsillo de los argentinos, mientras que los países vecinos analizan el impacto económico que esto podría tener en sus fronteras.
Según datos del Indec, en el primer trimestre del año, los argentinos gastaron en Chile USD 56,6 millones, mientras que los turistas chilenos dejaron USD 31,4 millones en Argentina. La diferencia negativa de USD 25,2 millones podría empezar a achicarse si la tendencia cambia con la nueva política comercial.
Fuente: Infobae.


