China anunció nuevas restricciones a la exportación de artículos de doble uso hacia entidades japonesas, al considerar que Japón ha acelerado su proceso de «remilitarización» y desarrolla capacidades que, según Pekín, podrían fortalecer su potencial militar e incluso nuclear.
El Ministerio de Comercio chino informó que incorporó a 20 entidades japonesas a una lista de control de exportaciones, lo que impedirá a las empresas chinas venderles productos de doble uso, es decir, bienes que pueden tener aplicaciones tanto civiles como militares. Además, otras 20 organizaciones fueron incluidas en una lista de vigilancia por no poder verificarse el destino final de esos productos.
Entre las entidades afectadas figuran el Instituto Nacional de Estudios de Defensa, centros de investigación militares y compañías vinculadas a Mitsubishi Electric y Mitsubishi Heavy Industries. En la lista de vigilancia aparecen empresas como Mitsui E&S, Mitsubishi Nuclear Fuel, Japan Nuclear Fuel, Fujitsu Network Solutions, Hitachi Advanced Systems y Howa Machinery, entre otras.
MIRÁ TAMBIÉN: Bukele inscribió su precandidatura por un tercer mandato en El Salvador
Las autoridades chinas indicaron que cualquier exportador que desee comercializar artículos de doble uso con estas entidades deberá solicitar licencias especiales y presentar evaluaciones de riesgo, además de compromisos escritos que garanticen que los productos no serán utilizados para reforzar la capacidad militar japonesa.
Pekín sostuvo que las medidas son «legítimas, razonables y legales» y aseguró que solo afectan a un número reducido de entidades, por lo que no deberían perjudicar el intercambio comercial habitual entre ambos países. No obstante, representan un nuevo capítulo en el deterioro de las relaciones bilaterales.
Las tensiones entre China y Japón se intensificaron a finales de 2025, cuando la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, afirmó que un eventual ataque chino contra Taiwán podría amenazar la supervivencia de Japón y justificar la intervención de sus Fuerzas de Autodefensa. Desde entonces, Pekín respondió con protestas diplomáticas, restricciones comerciales y nuevas medidas de control.
Fuente: DW.
Imagen: CFOTO/NurPhoto/picture alliance.


