Investigadores del CONICET desarrollan cebada con mayor contenido de almidón degradable, con aplicaciones en la producción de cerveza y en alimentación animal.
Un equipo multidisciplinario trabaja sobre la variedad local Andreia, incorporando un gen proveniente del alga Ostreococcus tauri. La modificación aumenta la eficiencia del malteado, facilita la fermentación y mejora la disponibilidad de glucosa, lo que puede potenciar tanto la industria cervecera como la calidad de forraje para ganado.

Los ensayos comenzaron con Arabidopsis thaliana y luego se trasladaron a la cebada. La variedad Andreia respondió mejor que la línea internacional Golden Promise, lo que representa un avance significativo para el cultivo local y su adaptación a la investigación genética controlada.
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Actualmente, el proyecto cuenta con ocho eventos transgénicos independientes, cinco de los cuales muestran mayor contenido de almidón. Los investigadores buscan estabilizar estas características en futuras generaciones para garantizar que la modificación pueda transferirse de manera segura y efectiva.
Además de su aplicación industrial, la investigación contempla el uso de la cebada como recurso forrajero. El aumento de glucosa en el grano podría mejorar la producción de carne y leche, sumando valor agregado al sector agropecuario argentino.
El equipo destaca que el objetivo final es que estos avances lleguen al campo nacional a través de socios estratégicos que adopten la tecnología, potenciando la innovación en la agricultura y la industria local.


Fuente y fotos: CONICET.



