Científicos logran detectar “ecos” de luz en agujeros negros, permitiendo una nueva forma de medir sus propiedades fundamentales y comprender mejor su influencia en las galaxias.
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En las profundidades del espacio, los agujeros negros representan algunos de los fenómenos más extremos y fascinantes del universo. Durante años, los científicos habían teorizado que estos objetos, debido a su intensa fuerza gravitacional, podían generar “ecos” de luz. Ahora, un equipo de astrofísicos del Instituto de Estudios Avanzados ha dado un paso fundamental al desarrollar una técnica innovadora que permite detectar estos ecos de luz, lo que podría cambiar drásticamente la manera en que se estudian las características de los agujeros negros.
Los ecos de luz se originan cuando la increíble fuerza gravitacional de un agujero negro distorsiona el camino de los fotones cercanos, obligándolos a tomar diferentes trayectorias antes de llegar al observador. Este fenómeno, conocido como efecto de lente gravitacional, crea una secuencia de imágenes con retrasos en el tiempo. La magnitud de este retraso depende de la masa y el giro del agujero negro, ofreciendo información clave sobre estos objetos masivos. Gracias a la técnica de interferometría de base muy larga (VLBI), los investigadores han logrado identificar estas señales de luz redirigida, proporcionando una manera más precisa de medir estos parámetros.
El avance fue liderado por George N. Wong, de la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto, quien, junto con su equipo, utilizó la interferometría VLBI para combinar señales de múltiples telescopios terrestres y espaciales, aumentando así el detalle en las observaciones. Este enfoque les permitió observar ecos de luz sin interferencias del brillo circundante, facilitando una medición independiente de la masa y el giro del agujero negro.
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Para validar la técnica, los investigadores realizaron simulaciones de alta resolución basadas en un modelo de un agujero negro similar a M87*, a 55 millones de años luz de distancia. Estas pruebas demostraron que el método es eficaz en la detección y medición de los ecos, abriendo la posibilidad de aplicarlo a otros agujeros negros y mejorando las estimaciones de sus propiedades.
El hallazgo tiene implicaciones significativas para el estudio de los agujeros negros y la física del espacio-tiempo. La coautora Lia Medeiros explicó que la capacidad de medir estos ecos permite analizar las propiedades fundamentales de los agujeros negros con mayor precisión, superando los problemas causados por el disco de acreción, que suele interferir en las observaciones. Este enfoque podría transformar nuestra comprensión de la dinámica estelar y la estructura galáctica, pues los agujeros negros desempeñan un papel esencial en la formación y evolución de las galaxias.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


