El Gobierno de Colombia, encabezado por el presidente Gustavo Petro, declaró la conmoción interior para enfrentar la ofensiva del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del Catatumbo. Esta decisión surge tras una ola de violencia que dejó entre 60 y 80 muertos, además de 38.000 desplazados, según reportes oficiales.
El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, aseguró que se usarán todos los instrumentos legales para restablecer la normalidad en la región. «Es inexcusable la barbarie del ELN, que busca ejercer control territorial y apropiarse de las rentas del narcotráfico», afirmó Cristo en declaraciones a la prensa.
La gravedad de los hechos llevó al presidente Petro a suspender los diálogos de paz con el ELN, previstos para reanudarse este mes. Según Cristo, el objetivo de la guerrilla incluye controlar la frontera colombo-venezolana, una zona clave para actividades ilegales como el narcotráfico.
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La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que, además de los desplazados, más de 12.000 personas permanecen confinadas en sus hogares debido a los enfrentamientos. El Gobierno planea atender esta crisis con medidas humanitarias en ciudades como Tibú, Ocaña y Cúcuta.
La declaración de conmoción interior, vigente por 90 días, permitirá al Gobierno implementar acciones como aumentar el pie de fuerza, interceptar comunicaciones y fortalecer programas de sustitución de cultivos ilícitos. Estas medidas buscan controlar la violencia y transformar la economía de la región.
Cristo destacó que, además de las acciones de seguridad, la medida busca promover la transformación social y económica de Catatumbo. «Cumpliremos el sueño de los catatumberos con inversiones que impulsen el desarrollo de la región», concluyó el ministro.
Fuente: DW.
Imagen: Fernando Vergara/AP Photo/picture alliance.


