El viceintendente Maximiliano Sampaoli respaldó la suspensión de celebraciones, aunque expresó su malestar por la ausencia total de una actividad oficial.
Comodoro Rivadavia llegó a su 125° aniversario atravesada por una compleja situación social, económica y habitacional. Sin festejos ni acto institucional, la conmemoración se vio opacada por la emergencia generada tras el deslizamiento del Cerro Hermitte, que obligó a cientos de vecinos a abandonar sus viviendas.
En ese marco, el viceintendente Maximiliano Sampaoli respaldó la suspensión de celebraciones, aunque expresó su malestar por la ausencia total de una actividad oficial. “Creo que eso hoy no le interesa a la comunidad. Es más, creo que incluso le molesta. Por eso quienes tenemos responsabilidad pública debemos ser muy responsables en estos momentos y trabajar para encontrar soluciones”, sostuvo.
El funcionario explicó que la Cuenca del Golfo San Jorge atraviesa años difíciles por la caída de la actividad económica y el deterioro social. A esta situación se sumó en las últimas semanas el movimiento de tierras en distintos sectores de la ciudad, lo que profundizó la crisis habitacional.
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Sampaoli precisó que más de 400 familias resultaron afectadas por los desplazamientos en barrios como Sismográfica, El Marquesado, Los Tilos y Médanos. Según indicó, el Municipio mantiene diálogo permanente con los damnificados mientras avanza la elaboración de un plan de acción. “Estamos hablando prácticamente todos los días con ellos desde que ocurrió el desplazamiento. Entendemos que la respuesta que están esperando tiene que ver con el plan de acción, que estará listo el miércoles”, afirmó.
El viceintendente también confirmó que la asistencia económica a las familias se incrementará a partir de la cuota que se abonará en marzo y buscó bajar el tono político en medio de la emergencia. “Hoy hay que pensar en qué reunión tenemos mañana, a qué vecino hay que llamar, qué respuesta hay que dar. El futuro político quedará para muchísimo más adelante”, expresó.
Pese a coincidir con la suspensión de festejos, remarcó que debería haberse realizado al menos una ceremonia institucional. “Era correcto suspender celebraciones… pero, a mi criterio, debió haber habido un acto institucional. No deja de ser el aniversario de nuestra ciudad”, señaló, y evitó polemizar por la ausencia del gobernador Ignacio Torres, al tiempo que confirmó avances en la licitación para reparar el sector más afectado del barrio L4.


