El tifón Bavi provocó este sábado una emergencia en el este de Asia, con 1,71 millones de personas evacuadas en la provincia china de Zhejiang, además de decenas de heridos en Taiwán y Japón. El fenómeno meteorológico generó alertas por lluvias intensas, cancelaciones de vuelos y medidas preventivas antes de su llegada a tierra.
Las autoridades de Zhejiang elevaron al nivel máximo la respuesta de emergencia por tifón ante la llegada de Bavi, previsto para tocar tierra entre Sanmen y Cangnan durante la madrugada del domingo. El temporal avanzaba con vientos de gran intensidad y fuertes precipitaciones sobre la región.
China cerró más de 12.000 escuelas y guarderías, cientos de lugares turísticos y recintos culturales como parte del operativo de prevención. Además, varios aeropuertos del este del país registraron cancelaciones masivas, con terminales prácticamente paralizadas por las condiciones meteorológicas.
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En Taiwán, el tifón Bavi dejó al menos 87 personas heridas, aunque ninguna de gravedad. Las autoridades contabilizaron miles de evacuados y más de 1.400 incidentes relacionados principalmente con caídas de árboles, daños en infraestructuras y accidentes provocados por los fuertes vientos.
El impacto del fenómeno también se sintió en Japón, especialmente en las islas de Okinawa, donde se reportaron cinco heridos leves y más de un centenar de vuelos cancelados. Las autoridades mantuvieron alertas por inundaciones y deslizamientos ante las intensas lluvias previstas.
Bavi llega después de una semana marcada por otros desastres naturales en China, donde lluvias, deslizamientos y tormentas dejaron decenas de víctimas. Los organismos meteorológicos de la región continúan vigilando la evolución del tifón y sus posibles efectos.
FUENTE: EFE.
IMÁGEN: EFE/EPA/Andrés Martínez Casares.


