Dos hombres recibieron más de cuatro años de prisión por destruir un árbol emblemático de Inglaterra, considerado patrimonio natural y símbolo de duelo y belleza en el paisaje británico.
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El Tribunal de Newcastle, en el norte de Inglaterra, condenó este martes a Daniel Graham, de 39 años, y Adam Carruthers, de 32, a cuatro años y tres meses de prisión por talar deliberadamente el “Sycamore Gap Tree”, un arce emblemático de más de 150 años de antigüedad ubicado junto al Muro de Adriano. La sentencia incluyó seis meses adicionales por los daños provocados al muro romano, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El ataque, que tuvo lugar la noche del 27 de septiembre de 2023, generó una ola de indignación nacional e internacional. Ambos acusados, experimentados podadores, viajaron desde el condado de Cumbria hasta el Parque Nacional de Northumberland, caminaron hasta el sitio y, en apenas tres minutos, derribaron el árbol con una motosierra. Uno de ellos grabó la escena con su celular.
Durante el juicio, la jueza Christina Lambert desestimó la defensa basada en la ingesta de alcohol, señalando que “la tala demostró habilidad y coordinación deliberada”. Calificó el acto como “destrucción gratuita” y atribuyó el delito a una “pura bravuconería”. Los mensajes privados entre los acusados, que decían “nos vamos a hacer virales” y “esto ha sido salvaje”, reforzaron la idea de una acción planeada sin remordimiento.
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El Sycamore Gap Tree, elegido “Árbol del Año” en 2016 y célebre por su aparición en la película Robin Hood: Príncipe de los ladrones, era más que un ícono del paisaje británico: era también un lugar de memoria y recogimiento. Andrew Poad, gerente del National Trust, lamentó que “este árbol icónico nunca podrá ser reemplazado” y recordó que era “un símbolo totémico para muchos”.
La Fiscalía estimó los daños en más de 734.000 euros por la pérdida del árbol y otros 1.350 euros por los daños al muro romano. Además, se ordenó la confiscación del vehículo y del teléfono móvil utilizados en la comisión del delito. A pesar del impacto emocional y cultural, uno de los acusados minimizó el hecho al declarar: “Era solo un árbol”.
Fuente y foto: Infobae


