El presidente Lee Jae Myung reafirmó su voluntad de retomar las conversaciones con Corea del Norte, luego de que el régimen de Kim Jong-un calificara los acercamientos como una “farsa” y descartara negociar con Seúl.
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El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, pidió este domingo la reanudación del diálogo con Corea del Norte, en un nuevo intento por reducir las tensiones en la península coreana. Su mensaje llega días después de que Pyongyang rechazara públicamente cualquier acercamiento diplomático con el Sur.
Desde que asumió el poder en junio, Lee ha buscado recomponer los vínculos con el Norte, una nación con capacidad nuclear cuyo liderazgo ha endurecido su postura frente a Seúl en los últimos años. “Respetamos el sistema del Norte y no participaremos en ningún tipo de acto hostil”, aseguró el mandatario surcoreano durante un discurso oficial. Además, subrayó que su gobierno continuará impulsando iniciativas para reactivar el diálogo bilateral.
Sin embargo, la respuesta desde Pyongyang fue contundente. El líder norcoreano, Kim Jong-un, calificó los intentos de acercamiento como “una farsa torpe y engañosa”. Durante el congreso del partido gobernante en la capital norcoreana, sostuvo que su país “no tiene absolutamente nada que tratar con Corea del Sur”, cerrando la puerta, al menos por ahora, a negociaciones intercoreanas.
Kim Jong-un también dejó entrever una posible apertura hacia Washington, al señalar que Corea del Norte podría “llevarse bien” con Estados Unidos si se reconoce formalmente su condición de potencia nuclear. Esta declaración alimenta las especulaciones sobre un eventual encuentro con el presidente estadounidense, Donald Trump, quien el año pasado afirmó estar “totalmente” dispuesto a reunirse nuevamente con el líder norcoreano.
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La posibilidad de una cumbre entre Washington y Pyongyang, especialmente en el marco de futuros viajes oficiales de Trump a Asia, podría redefinir el equilibrio diplomático en la región y dejar a Seúl en un papel secundario si no logra reactivar el canal directo con el Norte.
Por ahora, el gobierno surcoreano apuesta a la moderación y al respeto mutuo como base para una eventual negociación. No obstante, el rechazo frontal de Pyongyang evidencia que la distensión en la península coreana continúa siendo un desafío complejo y condicionado por la geopolítica global.
Fuente: DW
Foto: Archivo


