Costa Rica elige este domingo a su próximo presidente en un clima electoral marcado por la inseguridad y el avance del narcotráfico. Más de 3,7 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para definir quién gobernará el país durante los próximos cuatro años, en una elección donde la candidata oficialista Laura Fernández aparece como clara favorita.
Fernández, politóloga conservadora de 39 años y heredera política del actual mandatario Rodrigo Chaves, lidera las encuestas impulsada por un discurso de mano dura contra la criminalidad. La candidata propone endurecer las penas, decretar estados de excepción en zonas conflictivas y finalizar la construcción de una cárcel inspirada en el modelo aplicado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele.
Desde la oposición, sus rivales advierten sobre un posible avance autoritario. Álvaro Ramos, del tradicional Partido de Liberación Nacional, cuestionó las propuestas de seguridad y afirmó que “no hay que encerrar a la gente por estar tatuados”, marcando distancia del enfoque punitivo que propone el oficialismo.
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Según la última encuesta de la Universidad de Costa Rica, Fernández obtendría el 44% de los votos, lo que le permitiría ganar en primera vuelta, aunque aún existe un 26% de electores indecisos. Para evitar un balotaje previsto para el 5 de abril, la candidata necesita superar el 40% de los sufragios.
La aspirante de centroizquierda Claudia Dobles, tercera en intención de voto, puso el acento en la prevención social y el fortalecimiento institucional. La ex primera dama sostuvo que, además del combate policial, es necesario evitar que los jóvenes sean captados por el narcotráfico y reafirmó su confianza en el Tribunal Supremo de Elecciones.
La elección presidencial en Costa Rica es observada con atención en la región, ya que una victoria de Fernández consolidaría el avance de gobiernos de derecha en América Latina y reforzaría la alianza del país con Estados Unidos, en un contexto regional atravesado por la violencia del crimen organizado.
Fuente: DW.
Imagen: Marvin Recinos/AFP.


